El evento estuvo impulsado por el club Samarucs LGTBI y contó con la participación de clubes llegados de otras provincias españolas e incluso desde otros países

Una jornada de convivencia, deporte e inclusión.
Es el resumen de lo vivido el pasado 7 de marzo en la celebración de los Jocs Mandarina 2026, una cita deportiva organizada por la sección de running de Samarucs LGTBI.
El evento arrancó a las 10:00 horas con la presentación oficial a cargo de Mercè Ibanyez y Ferran Gadea, quienes dieron la bienvenida a las personas asistentes y explicaron el desarrollo de la jornada.
La presentación contó además con la interpretación en lengua de signos, un gesto que reforzó el carácter inclusivo del encuentro.
Tras la apertura, las personas participantes realizaron un calentamiento dividido en dos partes.
En primer lugar, se llevaron a cabo ejercicios de técnica de carrera para preparar el cuerpo antes de la competición.

Posteriormente llegó uno de los momentos más animados de la mañana: el ya tradicional baile de calentamiento, que volvió a convertirse en protagonista y sirvió para generar un ambiente distendido y participativo entre las personas asistentes.
La jornada contó con la participación de 105 runners venidos desde varios puntos de España y Europa, la mayoría formando parte de clubs LGTBIQ+ como Dracs (Valencia), Panteres Grogues (Barcelona), Dimove (Elche), o Front Runners Suiza.
Además, 10 personas voluntarias colaboraron en la organización y desarrollo de la prueba.
En total, 88 participantes compitieron en la categoría general y 17 en la categoría femenina.

En cuanto a las distancias, 49 corredores y corredoras completaron el recorrido de 8.000 metros, mientras que 56 optaron por la prueba de 4.000 metros.
En la distancia larga participaron 44 personas en la categoría general y 5 en la femenina, mientras que en la prueba de 4.000 metros compitieron 44 en categoría general y 12 en categoría femenina.
Los Jocs Mandarina se consolidan así como una cita que combina actividad física, visibilidad y convivencia, promoviendo el deporte como espacio de encuentro y celebración de la diversidad.
La jornada concluyó con unas palabras de Maud Bustreel, vocal de igualdad de Samarucs LGTBI quien destacó que «no todo el mundo sale a correr con las mismas condiciones. Para muchas mujeres, ponerse las zapatillas significa pensar la ruta, elegir bien la hora, mirar si hay suficiente luz, decidir qué ropa ponerse. Correr no es solo correr. Es calcular».
Continuó afirmando que «para muchas personas del colectivo, el deporte no siempre fue un lugar seguro. Burlas. Exclusión. Comentarios. Muchos grupos que no fueron espacios de apoyo, sino de tensión, dejando huella por mucho tiempo. Para personas mayores (las más de 35 años), el edadismo también pesa. A veces parece que el deporte tiene una edad ‘correcta’ y otra ‘demasiado tarde’. Si no encajas, estás fuera. Y para los cuerpos que no responden a la norma, cada paso puede sentirse observado o juzgado. Por eso lo que hemos hecho hoy importa”, concluyó.

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